como mejorar el audio de un podcast

15 consejos prácticos para mejorar el audio de tu pódcast

No sé si lo sabes, pero cada día en España 2 millones de personas escuchan o bien un pódcast o bien un audiolibro. Somos el país de lengua española que más consume audio digital. Esto supone, como no, que como “podcast lovers” cada vez seamos más exigentes.

Existen muchos factores que llevan a que, de todo el maremágnum de pódcasts disponibles, haya unos que marquen la diferencia frente a otros y sí, como habrás leído en el spoiler-titular, hoy vengo a escribir sobre uno de esos factores: La calidad del audio.

Cómo mejorar el audio para pódcast

Con conocimientos sencillos y un pelín de presupuesto, hoy es posible tener un equipo de grabación más que óptimo para que tu pódcast suene como la Orquesta Sinfónica de Viena. Vamos allá con algunos consejos prácticos:

1. Elige un micrófono adecuado

No te vuelvas loca/o gastándote mucho dinero en un micrófono de condensador (sí, de esos que capturan rangos más amplios y también capturan cualquier sonidito del exterior, je, je).

Si no estás en un estudio profesional (que no lo creo) sin duda tu mejor opción es un micrófono dinámico. Hay opciones que rondan los 100 € y que están realmente bien. Desde La Inmersiva te recomendamos estos dos:

RODE PODMIC MICRÓFONO ESTUDIO

SHURE SM58S

2. Mejora la acústica de tu espacio de grabación

Si tienes la suerte de poder usar una habitación lo más alejada de ruidos, adáptala acústicamente con una alfombra y los típicos paneles/esponjas acústicas que sí, nosotros recomendamos que estén en todas las paredes… es la mejor solución frente al temido reverb. Si el material es bueno, es muy probable que no tengas que poner en el techo.

Si no eres tan afortunada/o y solo tienes una mesa en una habitación, probablemente sepas que hay “escudos de aislamiento”, tanto para sobremesa como para locutar de pie que, la verdad, son una solución para reducir el reverb.

Eso sí, no son mágicos y, en ocasiones, tendrás que trabajar en postproducción con algún plugin para reducir el reverb. Luego llegaremos a eso.

Un detalle relevante: La ventana. Si el espacio la tiene y no es una ventana con un buen aislamiento acústico sorry… debes invertir en una buena ventana que lo tenga.

3. Invierte en una buena interfaz de audio

Aquí es donde viene uno de los gastos importantes, la interfaz de audio básicamente transforma el sonido analógico de tu micrófono en digital y debe ser una buena interfaz, trust me.

No te asustes, las hay muy buenas que rondan los 300 euros. Nosotros usamos esta:

FOCUSRITE SCARLETT 18i8 3rd GEN

4. Filtro anti-pop

Este filtro es bien barato y viene de lujo. El “popeo” es uno de esos enemigos del audio al que hay que combatir. Dicen que el mejor anti-pop es una grabación de la voz adecuada, pero no siempre es fácil evitarlos.

En nuestro caso particular contarte que estamos produciendo un daily para Podimo, donde tenemos que locutar con un nivel de dinamismo/energía alto, se nos colaban más pops de los deseados (que son 0), incluso con el filtro anti-pop.

Solución: Pusimos dos filtros anti-pop y objetivo logrado: 0 pops. 😊

5. Mantén la distancia y la dirección de la boca constante:

Esto es bien habitual, sobre todo si no tienes mucha experiencia grabándote y/o eres una persona que necesita moverse mientras locuta.

Si no puedes locutar sin expresarte (yo soy uno de estos), sin duda, te recomiendo que grabes de pie… pero tu cabeza por favor edúcala para que se mantenga entre 20-25 cms del micro y, bien importante, siempre apuntando tu boca hacia el micro (con más motivo si es un micro dinámico).

Si necesitas apoyo visual (mirar el guion) colócatelo de la forma más cómoda posible, que no tengas que bajar la mirada porque, sí, la boca suele ir junto con el resto de tu cara y sí, se notará la “flojera” en tu aterciopelada voz si lo haces.

6. Elige el momento más tranquilo para grabar

Aunque es obvio, no está de más señalarlo. Si puedes elegir, elige un momento donde sabes que el perro de la vecina está tranquilo, los peques en el cole y no está AC/DC haciendo un concierto en tu salón.

Si eres más búho que alondra las noches son maravillosas y, como seguro que sabrás, si eliges pegarte madrugón, tu voz tardará (al menos la mía) como una hora en dejar de sonar como la voz de Joe Cocker con resaca.

7. Elige un “DAW” que se adapte a tus necesidades

Un DAW (Digital Audio Workstation) es el programa de audio con el que, si vas a dedicarte a esto, aunque sea como hobby, vas a compartir muuuchas horas con él.

Sin ningún atisbo de querer criticar al gran y archiconocido ProTools, ahí fuera hay decenas de softwares de audio muy atractivos… y más baratos.

Lo importante es que sea sencillo de usar y que cubra lo que tú necesitas. Yo personalmente uso REAPER y me sobra.

Para que podáis haceros una idea de lo que es capaz el más que recomendable pódcast “El Descampao” también usa REAPER… y lo mejor es su precio, tienes su licencia por 60$, una ganga para todas sus opciones.

Los tutoriales en YouTube sobre REAPER que tiene el argentino Marcelo Fernández son canela en rama. Aquí te dejo el iniciático, si partes de 0 en el universo de este DAW:

8. Grabación de la voz

Graba en un volumen entre -6 y -3 dB y, bien importante, en mono y en .wav.

9. Sobre la edición de la voz

Aquí se abre uno de los melones más interesantes y enormes que tiene el universo del audio digital: Los plugins. Cuanto más entras en este mundo más te das cuenta de que solo conoces (al menos en mi caso) la punta del “iceberg sonoro”… pero no hay que volverse locos con los plugins.

La clave, siempre, es disfrutar del camino y ser consciente de qué plugins necesitas para tu nivel de edición. Yo os recomiendo ir poco a poco y, al inicio, sin duda con los plugins básicos de REAPER tienes más que suficiente. Los tutoriales en YouTube son más que completos.

Ves poco a poco y tratando de dedicarle cada semana un tiempo a ir empoderándote de temas básicos como

  1. La normalización de volúmenes
  2. La Ecualización
  3. La Compresión
  4. Eliminaciones de ruidos, etc.

Si ya dominas los aspectos esenciales de edición y no lo conoces es más que recomendable que investigues (y compres) al menos el paquete básico de todo un referente en cuanto a plugins de audio:

RX 10 ELEMENTS By Izotope.

Creo que ronda los 50 € de precio. Confía en mí. Será una muy buena inversión.

10. Consigue una buena biblioteca de audio

Este tema es fundamental, por un lado, porque vas a necesitar músicas y efectos de sonido que no estén muy usados ya (por tanto, necesitas una biblioteca bien amplia) y, sobre todo, la tranquilidad de que no vas a recibir un mail de Spotify diciendo que quitan tu episodio porque has usado una música sin licencias (mucho cuidado con esto por favor).

Aquí tienes una oferta bien amplia. Si puede serte de utilidad, nosotros usamos dos bibliotecas de música/efectos de sonido:

KONGA MUSIC

ENVATO ELEMENTS

11. Si tienes que grabar por videoconferencia

Evidentemente, lo ideal es grabar las voces en un estudio… pero la vida es lo que tiene, no siempre es posible. En este caso hay opciones de grabación por videoconferencia bien interesantes, ahí va un estándar en estos menesteres y otro que está dando de qué hablar últimamente:

ZENCASTR

RIVERSIDE

Ojo, si vas a hacerlo es porque, lógicamente, algún entrevistado va a grabar desde su casa/oficina. Mejora sustancialmente si esta persona tiene un micro bueno, bonito y barato con conexión USB. Nosotros tenemos uno y lo enviamos por Correos si la persona no puede venirse al estudio o nosotros no podemos desplazarnos. En concreto usamos este:

AUDIO-TECHNICA 2100X-USB

12. Si vas a grabar fuera del estudio

En estos casos vas a necesitar una grabadora… y estás de enhorabuena, en estas fechas, una de las mejores grabadoras del mercado bajó su precio. No lo dudes, a por ella si necesitas grabadora potente, versátil y fácil de usar:

ZOOM H6 BLACK

13. Escucha muchos pódcasts, todos los que puedas

Esta es una de las claves, sin duda. Una escucha masiva y consciente de pódcast, de todos los formatos, va a ser un aprendizaje importante para poder mejorar sustancialmente en lo que estás haciendo.

14. No añadas ningún corte de audio de mala calidad

Esto no es dogma de fe y te diría que la única excepción para hacerlo es si es absolutamente necesario incluirlo para el entendimiento de la historia y/o porque es un testimonio esencial.

Esto suele ocurrir en los documentales sonoros: Hemos logrado la confesión del asesino o de una de las víctimas, no se escucha bien, pero, si se logra entender gran parte del audio, ¿cómo no aportarlo? En este caso recomendamos 2 detalles:

  1. Avísalo al inicio del episodio (que habrá algún audio de calidad baja, pero que era necesario incluirlo)
  2.  Pide ayuda a algún diseñador sonoro para que, sin pedirle que sea Juan Tamarit, trate de limpiarlo todo lo posible y que, al menos, pueda entenderse lo que está diciendo la persona.

15. Pide ayuda y sé consciente de tus limitaciones

No puedes hacerlo todo… a no ser que seas un genio, que los hay. Sí, te recomiendo que, en la medida de tus posibilidades, trates de rodearte del mejor equipo posible.

Además, creo que es fundamental conocer tus limitaciones. En mi caso particular (y el de La Inmersiva) necesito rodearme sobre todo de buenos guionistas que me provean de buenas historias para ofrecer en audio y, también, diseñadores sonoros cuando el pódcast necesita mucho más que una sencilla edición de voces con sintonías. Como decía mi abuela: Zapatero a tus zapatos.

¡Esto es todo, esto es todo amigxs! ¡Un abrazo y hasta el próximo post!

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *